Thursday, December 11, 2014

4/12/2014

Bueno, la entrada de hoy es muy especial. No es un motivo como tal, pero como es una de las cosas que más feliz me ha hecho en la vida... tiene que estar aquí. Allá va la review del concierto al que he ido este jueves, 4-12-2014, de One Ok Rock con Mallory Knox y Tonight Alive como teloneros en Milán.
El viaje
Nos tocó levantarnos a las 5:30 de la mañana para llegar con tiempo de coger el avión. Era muy temprano, demasiado sueño y yo ya con los típicos nervios que me provoca viajar por aire. Una vez pasamos el control tuvimos que andar y andar y andar... nuestra puerta estaba en la otra punta y, además, estaba medio desierto. Las tiendas y restaurantes estaban abriendo—¡era demasiado pronto!
La cola para subir al avión ya se estaba formando cuando llegamos. Como siempre, no embarcamos a la hora que teníamos que embarcar; lo hicimos como quince minutos más tarde. Íbamos muy dormidas y lo único que queríamos era sentarnos en nuestro asiento para dormir las dos horas de vuelo.
Una vez sentadas confiamos en la magia del avión, esa que le hace volar y no caerse—porque eso vuela con magia sí o sí. Nos pasamos casi las dos horas durmiendo, intentando no rompernos el cuello porque malditos asientos que incómodos son.
Madrid >>>>>> Milán
Al bajarnos ya empezó el "problema", teníamos que llegar desde el aeropuerto al hotel sanas y salvas y eso requería 80 minutos en trenes y metros. Sacamos los papeles de las indicaciones (gracias, mamá) y, casi en seguida, estábamos en el tren que nos dejaba en el centro de la ciudad.
Momento de miedo cuando llegamos a la estación de metro para sacar los billetes y en las máquinas había gitanos que se quedaban las vueltas que te daba. Nos colocamos en una y tenemos la suerte de que el gitano que hay se va justo cuando nos toca a nosotras. Sacamos los billetes y nos largamos con nuestras amadas vueltas. El metro era un cuadro, en momentos así te viene a la cabeza eso de que el metro de Madrid es de los mejores de Europa. ¡Qué gran verdad! Nos quejamos porque no conocemos lo que hay ahí fuera.
Nos bajamos del metro y venía lo bueno, buscar la parada del tranvía y averiguar si los billetes que teníamos valían para el tranvía... Salimos a la calle y yo me puse a andar hacia un panel con luces que vi al fondo porque sin gafas no veía mucho y porque sí, brillaba. Era la parada, pero seguíamos sin saber si los billetes nos valdrían. Tras preguntar y no llegar a nada en claro, subimos al tranvía. Pegué el billete del metro en la ventana del conductor levantando el dedo gordo—¿ok?—y me señaló la máquina para picar. ¡Valía!
Momento gracioso en el que en las paradas de tranvía no ponía el nombre, no sabíamos por donde íbamos y no entendíamos la grabación que indicaba la próxima parada. Gracias al street view de Google Maps, mi hermana Lucía vio el Superstore y supo que teníamos que bajarnos. Bajamos en el último momento en la parada del hotel, respiramos hondo y empezamos a andar hacia la sala donde sería el concierto—teníamos que recoger nuestras entradas porque sólo teníamos el resguardo de haberlas comprado por internet.
"¡¡AYUDA!!"
Empezamos a andar por la acera que daba a la puerta de la sala y vimos que, justo al lado había tres autobuses aparcados—autobuses que parecían de tour—pero como no había seguridad ni nadie nos dijo nada en plan "no podéis pasar por ahí", supusimos que estarían vacíos porque estarían con la prueba de sonido.
Había un grupo no muy grande de gente que ya estaba haciendo cola, pero sin vallas ni nada, estaban tan tranquilos charlando. Un solo segurata "vigilando" (igual que aquí). Nos acercamos a las italianas, majísimas todas, y les preguntamos si sabían donde podíamos coger las entradas. El guarda nos dijo que era en la taquilla, que estaba dentro de la sala, que podíamos ir si queríamos—estaban haciendo la prueba de sonido y nos dijo que podíamos ir—pero que aún no estaba abierto. Así que nada, dimos las gracias y decidimos que lo mejor era ir al Superstore a por algo para la cena de esa noche y luego al hotel a dejar las cosas.
Nos pusimos a andar por al lado del primer autobús—el más pro—y, cuando estábamos a la altura de la puerta de atrás, oímos como se abría. De dentro sale, como si nada, un japonés de pelo rubio, con un abrigo largo, super alto, las piernas finitas y un cigarro en la mano. Nos miró y entonces yo le susurré a mi hermana "es el puto Toru". Me quedé en el sitio totalmente flipada, sin saber qué hacer, mientras las italianas al fondo saludaban super tranquilas y mi hermana me decía "¡¿quieres una foto?!". Yo en shock, con una pose bastante de retrasada sin poder contestar, esperando a ver si se paraba con las fans o qué. No se paró, y antes de desaparecer de mi campo de visión miró hacia donde estábamos como si esperara que pasara algo que no pasó.

En la imagen anterior se ve perfectamente a Toru en primer plano y a mi (abrigo de mangas blancas) y a mi hermana atrás como si no supiéramos qué hacer. Y también dejo este vídeo porque creo que resume a la perfección mi estado de ánimo en ese momento. Casi implosiono:
video
Entramos al super a comprar la cena. Nos lo recorrimos entero mientras hablábamos del momento Toru, de lo alto que era y lo guapo que iba. ¡De verdad que no me entraba en la cabeza cómo habíamos pasado de tener a Toru al lado a estar en un super buscando pan! A todo esto, como estábamos en el extranjero, dependíamos totalmente del wifi así que no podía comentar mi experiencia con nadie, lo que me estaba matando. Pero yo seguía tan pichi, alucinada por lo que me acababa de pasar pero aún sin estar nerviosa por el concierto porque no me creía que fuera a verles en directo.
Compramos pan—a un muchacho muy guapo—, queso y jamón para hacernos bocadillos y nos fuimos a buscar el hotel. De camino ya fuimos fichando varios sitios para comer porque eran las 2 y había mucha hambre. En el hotel todo bien, sacamos la ropa, colocamos todo como podemos y me dispongo a buscar una red wifi disponible a la que conectarme. ¡Ninguna! Mi hermana encuentra una a la que mi móvil no me deja acceder, así que twittea ella el momento—aunque nadie se entera:

Ya habíamos localizado un sitio en el que comer, pero cuando llegamos estaba lleno porque era muy chiquitito así que cruzamos la calle porque al otro lado había otro sitio. Estábamos mirando los precios cuando salió de dentro un italiano hablándonos en italiano—solo recuerdo la palabra ragazzas. Le digo que no hablamos italiano y nos mete en el restaurante para que hablemos con el jefe—que para mi era como el capo. El dueño del local nos explica en inglés lo que tienen y, casi que sin decir que nos quedamos, nos dice que nos sentemos. Así que nos sentamos.
Estuvimos un rato mirando la carta y, cuando ya habíamos decidido, dijimos a la camarera lo que queríamos. La muchacha nos pregunta "¿panini o piadina?", y en lo que nosotras dudamos entra el jefe en escena para decir "¡piadina! Si me disculpan yo pienso que piadina"—que solo le falto meter el Santa Madonna en medio. [¡Pues piadina, señor italiano, si me da igual! ¡Acabo de toparme con Toru!]. Tardaron poco en traernos la comida y la verdad es que estaba riquísimo. Mientras comíamos íbamos flipando cada vez más. El dueño del local saludaba a todo el que entraba con su nombre y se sabía exactamente lo que iba a pedir antes de que lo pidiera. Era todo tan prototipo italiano que no podíamos creerlo. Pero lo importante es que comimos realmente bien y nos salió bastante barato. 
Volvimos al hotel, completamente molidas y con nuestro cuerpo pidiéndonos siesta. Pedimos al recepcionista la red wifi y ya me fui feliz a la habitación sabiendo que podría gritarle a alguien lo que me había pasado. Como es normal, todo el mundo me gritó por no tener foto con Toru, algunos hasta querían pegarme para que espabilara.
El caso es que, después de sacar toda la angustia de dentro, me relajé. Me relajé tanto que me tumbé en la cama del hotel y me quedé dormida hasta que sonó el despertados a las cuatro de la tarde. Las puertas se abrían a las siete, pero yo quería ir pronto porque... no sé, soy así de tonta.
Tardamos un rato en prepararnos porque hacía tanto frío fuera de la mantita que daba muchísima pereza moverse—y como, además, yo seguía sin creerme todo lo que iba a pasar, pues me daba un poco igual. Nos abrigamos hasta las cejas, cogimos todo lo que necesitábamos—librito del CD por si firmaban, rotulador, agua, manzanas, la bandera de España para representar—y salimos a la aventura.
La espera
Había bastante cola cuando llegamos, pero nuestra prioridad eran las entradas así que fuimos a la puerta a ver si podíamos cogerlas ya. Los seguratas que había no tenían ni idea de inglés y todo lo que nos dijeron fue "sí, sí, sí, a la cola y luego". Pues nada, nos fuimos a la cola aún sin las entradas—yo con la esperanza de que una hora antes de abrir me dejaran cambiarlas. Donde nos tocó hacer cola era la entrada de un garage, así que cada vez que un coche quería entrar o salir había que moverse, lo que no nos hacía mucha ilusión. Era punto crítico para los cueles, pero la gente respetó.
Al poco pasó una chica con una bandera preguntando si había fans de Mallory Knox, pero como se autocontestó "no" y se largó en seguida... no firmé. Después vinieron con la bandera italiana que iban a tirar a One ok rock, así que me acerqué para firmar. Con mi par de ovarios ibéricos y sin importarme una mierda lo que pensaran, puse un "SPAIN loves you" bien grandecito en la banda blanca. Porque sí, tenían que verlo para venir aquí en algún momento de la vida. Las italianas me mirarion tan mal que ni siquiera se dignaron a darme el papel de "Grazie mille" que tenían para el proyecto. ¡Pero yo tan feliz!
Casi que nada más firmar, la cola empezó a moverse como a cachos. Avanzamos a un lugar más seguro y nos quedamos ahí casi que una hora, al resguardo de los autobuses. La gente gritaba de vez en cuando y se veían flashes, por lo que todos deducíamos que habían pasado por allí, pero no quise ir a mirar.
A las seis dejé a mi hermana en la cola y fui otra vez a la puerta a preguntar por las entradas. El segurata que quedaba se limitó a mandarme a la cola, ni siquiera me dejó hablar, así que me fui sin mi entrada—otra vez. Los nervios por no tener la entrada y la incertidumbre de no saber si podría pasar o no me estaban matando.

La cola ya avanzaba más deprisa—nos hacían pasar por grupos al patio delantero para que entraramos a la sala de a pocos. La gente no corría, ni gritaba, ni empujaba... lo que me dejó flipada, estoy demasiado acostumbrada a los concierto españoles de locura y sin control alguno. Una vez en la taquilla entregué los papeles y recé hasta que la chica de la ventanilla me entregó las entradas, respiré profundamente hasta que entramos. ¡POR FIN, MI ENTRADA!
El concierto
Dentro la gente se peleaba por dejar los abrigos en el ropero cosa que no entiendo. Nosotras pasamos de eso y seguimos andando. Fue entonces cuando, al ver el merch, vi que Tonight Alive también tocarían esa noche—y que era todo muy caro.
Nos situamos en un lateral, en una escalera que había rezando para no caernos de allí, y nos quitamos toda la ropa de abrigo que llevábamos. Lucía ya se adueñó de la bandera y se preparó para dar la tabarra con ella. Estábamos dentro. Era una sala pequeña, de momento no había mucha gente aunque no había entrado todo el mundo. Pero estaba claro que te pusieras donde te pusieras ibas a ser capaz de verles.
Como no había nadie en el merchandising y ya sabíamos que a la salida siempre se pone imposible, nos acercamos a mirar los precios. Yo quería comprarme algo—también quería comprar cosas para gente, pero no pudo ser—así que me puse a inspeccionar la zona. Acabé comprando lo más barato, un beanie de One ok rock del que luego subiré foto y que me encanta.
Al volver nos situamos como en el centro de la sala, con el escenario centrado. Se veía muy bien y, de momento, la gente no empujaba. Todo el mundo parecía estar cogiendo posiciones. Al poco de colocarnos salieron Mallory Knox al escenario. Increíbles en directo, el sonido además era muy bueno y se les oía perfectamente. Se les veía felices, bromeando todo el rato. Cuando al acabar dijeron que iban a estar al final por el merch para firmar y hacerse fotos con el que quisiera... pues ya sabía a donde ir al terminar. Os dejo aquí un vídeo de ellos en Shout at the moon, alucinante en directo.
Al acabar Mallory Knox la gente empezó a alterarse—no sé si es que no se enteraron de que después salían Tonight Alive y pensaban que ya venían los japos, o qué, pero empezaron a empujar y a crear avalanchas. La gente intentaba pasar por encima de ti casi, al poco teníamos a unas pavas delante que nos pisaban y todo con tal de pasar. Mi hermana me decía que si yo veía y quería quedarme que nos quedábamos, que ella no importaba—muy bonito eso. Pero no tardé en tener toda una cabeza delante, no veía ni un poquito—era cabezona la muchacha—y encima me estaba agobiando de pensar que no iba a ver nada, así que nos salimos y nos quedamos atrás donde había aire y se veía.
Para que os hagáis una idea esto es lo que veía mi hermana antes de movernos... aunque después no mejoró mucho para ella:
 En la posición que cogimos ya mejor. Terminaron de preparar el escenario y salieron Tonight Alive a reventar el escenario. No tengo vídeo de ellos subido porque no soy fan, pero la verdad es que me impresionaron con el directo. La voz de Jenna es impresionante, y sus coreografías por todo el escenario también. Además había muchísimos fans suyos en la sala, así que fue divertido verlo desde fuera.
Cuando se fueron del escenario ya se notaba el ambiente tenso. Los próximos eran One ok rock y la gente ya gritaba en cuanto salía uno de los del equipo a preparar el escenario. Gritos cuando ponen la bandera del fondo, gritos cuando sacan el micrófono rojo—aunque no me enteré hasta después... Lucía se sentó en el suelo a esperar. Siendo japoneses, tan milimétricos, si en la entrada ponía que se empezaba a las 21:30 es porque iban a empezar a las 21:30. Ni antes ni después. Durante la espera la gente empezó a corear ese "ONE O'CLOCK! ONE O'CLOCK! ONE O'CLOCK!" que tanto deseaba escuchar. Mi hermana me miró con cara rara "¿dicen wan oc roc?", ya le expliqué que todo eso venía del nombre y volvió a su empanamiento. La verdad es que ese coro me empezó a poner la piel de gallina, es como lo que todo fan desea gritar en un concierto de One ok rock. [Era un life goal.]
A todo esto mi hermana me había pedido que le diera mi móvil para grabar y hacer fotos, porque en teoría yo no iba a poder, pero antes de que empezara yo le dije que no, que me lo quedaba yo. En mi cabeza iba a poder grabar y hacer fotos tranquilamente porque no estaba nerviosa.
A las 21:30 exactamente las luces se apagaron y así, como si nada, sale al escenario Tomoya a coger posición en la batería. Yo que me esperaba CODA como preparación y nada, me salen directamente... Aún en shock, sin haber asimilado su aparición, entran Ryota—ya sin camiseta, porque ¿para qué ponerse una?—y Toru. Mi hermana gritándome "a ese le has visto antes, Irene, ¡le has visto!"—todo para que llorara de una vez. Apenas grité, seguí grabando la entrada del grupo al escenario.
Tras un rato de estar los tres ahí tocando, Taka entró en escena... y entonces fue cuando grité. Como se ve en el siguiente vídeo, mi capacidad de grabación apenas se vio afectada:
video

Sí, le di el móvil a mi hermana después de eso.
Cuando aún no me había recuperada de la impresión—aunque mi cabeza seguí sin asimilar que todo aquello era real—van y tocan la primera canción: Deeper Deeper. ¿La canción más mortal con la que puedes empezar un concierto? ¡Pues esa! Siendo además una de mis canciones favoritas, me volví loca. No me dio un soponcio de milagro.
Mis gritos ya llegaban a un nivel de decibelios bastante importante. Cuando dejaba de gritar estaba cantando a voces y, cuando no hacía ninguna de esas cosas, el headbagging era imparable.

En mitad de la canción Taka ya se quedó mirando al público con cara de alucine total. Recuerdo que dijo "you fucking crazy, ah?" con esa sonrisa suya y yo pensé que sí, que mucho. 
De ahí hilaron con la siguiente canción casi sin parar. No necesité más que un par de acordes para ponerme a gritar que era Nothing Helps. Con esta ya como que empecé a espabilarme. Es una canción dedicada a los fans y ya se me escapaban las lagrimillas con frases como "then I hit the stage and remember why I'm here, I'll give voice to those who don't have one" o "It's because of you I'm standing here with you". 
Ya empezaba todo a ser como lo típico que todo el mundo piensa en los conciertos "sois de verdad, no os veo a través de una pantalla". Pero al ser la canción tan increíble, pues seguí dándolo todo.

Creo recordar que en este punto, cuando terminó la canción, Taka se puso a hablar por primera vez. La verdad es que no estoy segura, sólo recuerdo que Taka se subió a uno de los puntos elevados del escenario y levanto el brazo izquierdo, en cuanto hizo el primer movimiento como una manecilla de reloj ya tenía claro que era Clock Strikes
Aquí ya empecé a llorar en serio. La primera canción que escuché de ellos, el principio de... todo, y al fin la estaba escuchando en directo. No se puede explicar con palabras lo que sentí en ese momento. Y ya con esos "believe that time is always forever" cantandos por Taka para que nosotros los repitiéramos después... Pelos de punta al recordarlo.

Después de eso no recuerdo gran cosa. Fue entonces cuando me di cuenta por completo de donde estaba y se me fue la cabeza. Creo recordar, por los vídeos, que después empezaron con MightyLong Fall. Un subidón. Momento increíble en el que en la segunda estrofa la letra dice「愛を二つ」(dos amantes, /aiwo futatsu/), yo levanté los dos dedos como hace Taka en el vídeo y porque me vine arriba y cuando miré a mi alrededor me di cuenta de que todo el mundo estaba haciendo el 二つ.



Taka se fue del escenario y dejó al resto solos haciendo una especie de improvisación. Cada uno hizo un solo que me dejó flipada, yo ya sabía que eran buenos pero… dios… lo reventaron. No me podía creer que fueran tan increíbles. Parecía que estuvieran en trance, Tomoya no levantaba la cabeza y Toru y Ryota apenas se miraban; pero iban completamente sincronizados.
No sé en qué momento tiraron la bandera de Italia al escenario, ni si lo grité o solo lo pensé, “YO HE FIRMADO AHÍ, LO ESTÁ LEYENDO, LO SE”. En algún punto también mi hermana me dijo que le avisara con las canciones que necesitaba que grabaraThe beginning y Wherever you arey mi respuesta fue muy simple “cuando me caiga al suelo, dale a grabar”. Momento en el que cogí la bandera de España, fue a ondearla y mi hermana me la quito al grito de “¡No, Irene, que está del revés!”.
Una canción que, no sé por qué, no me esperaba que tocaran era Be the light y cuando sonaron los primeros acordes casi me da un algo. La canción más lacrimógena que tienen… Encima a Taka le pareció fabuloso sacar el móvil para grabar en ese momento, que menos mal que a mi no se me veía la cara de sufrimiento. Grabó casi media canción y yo estaba ya como en éxtasis porque Taka iba a subir un vídeo a instagram en el que yo estaríaaunque no se me viera, yo formaba parte de aquello. Mi hermana levantando la bandera para ver si nos veíamos luego en el vídeo, pero como grabó tanto tiempo pues como que nos cansamos de estar con los brazos en alto.

Con NO SCARED me volví completamente loca. Introdujo la canción preguntándonos si seguíamos vivos, pero cuando gritó el título de la canción yo ya me puse en modo “jarcor”. Oía más mis screamos que los suyos. Entre los screamos, los gritos, el headbagging, los saltos… la verdad es que me sorprendió no desmallarme porque no sentía el suficiente aire llegándome al cerebro. La piel de gallina cuando Taka cantaba los “no no” y nosotros contestábamos con “on my own”.
Ya tenía momentos en los que no veía muy bien, porque mi suerte no fue muy maja y tenía al gigante de la sala poniéndose cada vez más en medio, pero me las iba apañando moviéndome de un lado a otro.
Creo que después cantaron Decision. Con esta canción también me deshidraté. Cuando vi por primera vez el vídeo de la canción con imágenes de FOOL COOL ROCK recuerdo que me tiré un buen rato diciendo “¡¿por qué yo nunca podré estar ahí?!”, y siempre que lo volvía a ver me pasaba lo mismo. Pero ahí estaba, escuchando la canción en directo. Lo había conseguido y no podía con los feels.
Entonces como que hicieron un alto, no sé si hablaron o qué, solo les recuerdo colocándose cada uno en su sitio, Taka dejando el micro y dándonos la espalda. Pensé casi de inmediato que iban a tocar The beginning y ya empecé a ponerme histérica perdida. Cuando, efectivamente, empezaron con esa canción no sé ni lo que hice. Lo único que recuerdo bien de esa canción es “just give me a reason to keep my heart beating”, porque era la frase que necesitaba oír en directo.
Fue en esta canción en la que me puse a pensar en todo. No sólo en dónde estaba, en que el final se acercaba y estaba siendo increíble; sino también en todas esas personas que estaban en España esperando noticias mías. En el fondo yo tenía un peso sobre los hombros que ni siquiera me pertenecía. Sentía que estaba allí por todos ellos, que tenía que darlo todo por ellos. Por Arroyo por recomendármelos y haber conseguido verles antes que él, por Isa y sus ganas de matarme, por las Nuggets diciéndome meses atrás que si pudieran llevarme a un concierto suyo lo harían porque me merezco verles, por Dara preguntándome si Toru es más guapo en persona… Sí, sentíay sientoque no me merecía estar allí. Para mí había mucha gente que se merecía estar en aquella sala más que yo, al fin y al cabo yo llevo poco más de un año siendo fan de One ok rock. [Sí, para mí Arroyo tenía que estar allí en mi lugar].
Fue como un mix de cosas tan grande que no sé cómo no me cortocircuité. Mi  ugly crying ya no me dejaba ni cantar como una persona normal. Me ahogaba.
Cuando la canción terminó se fueron del escenario, pero todos sabíamos que quedaba el acústico.
Al volver al escenario, Takamuy payaso élse puso unos cuernos de reno navideños. Me puse muy fangirl porque yo tengo unos exactamente iguales y fue como LA SEÑAL.
Toru empezó a tocar Wherever you are y dios, el remate. La verdad que no comprendo cómo pueden acabar con esa canción, ¿quién ha decidido que eso es buena idea? La gente se volvió loca, todo el mundo cantaba.
A mitad de la canción oigo a mi hermana decir “¡oh, mierda!”, la memoria de mi móvil estaba petada. ¿Pero qué coño has grabado para que se pete? Pues todo. Así que hizo ella la grabación del final de la canción con su móvil. Pelos de punta con el 心から愛せる人 (kokoro kara aiseru hito) cantado por todo el mundo.
La canción terminó y todos se quedaron saludando, dando las gracias, tirando baquetas y púas y haciendo la foto de rigor. Aunque estábamos muy lejos y era difícil que se nos viera, levantamos la bandera todo el ratotanto que las italianas de detrás nos maldijeron en arameopero habíamos ido a eso. En la foto no salimos, pero es bonito pensar que cuando Toru se acercó a nuestro lado y miraba hacia el fondo señaló nuestra bandera y sonrióaunque lo mismo miraba otra cosao que Taka también nos vio cuando se acercó a la derecha.
Y después...
Cuando se fueron del escenario me quedé un rato como pillada hasta que mi hermana me dijo “vamos, hay que buscar a Mallory Knox”. Yo ya medio acostumbrada a los conciertos pequeños, a ver a los artistas después vendiendo su propio merch, pero ella era la primera vez que iba a un sitio así que estaba flipando.
Conseguimos que Joe, James y Mickey nos firmaran la bandera y se hicieran foto con nosotras. Todos súper majos, preguntándonos si habíamos disfrutado. Con Mickey estuvimos un poco más, fue el último y como se me había olvidado con los demás tenía que hacerlo con él:
- Hi, could you sign it? (hola, ¿podrías firmarlo?)
- Sure! (¡claro!)
- You have to come to Spain. (tenéis que venir a España)
- Yes, I know. We are looking forward to go there. Have we met before? (Sí, lo sé. Estaba deseando ir. ¿Nos hemos visto antes?)
Yo, derritiéndome por dentro:
- No, I’d remember! (no, ¡lo recordaría!)
- Oh, but we really wanna go. We have seen many spanish fans in our concerts. (oh, pero sí queremos ir. Hemos visto muchos fans españoles en los conciertos por Europa)
- Yes, I know them. (Sí, les conozco) [era necesario, sorry not sorry].
- So, yes, I think we’ll go. (así que sí, creo que iremos)
- Yes, please please! (sí, por favor por favor)
Nos firmó y luego le pedimos la foto. Cuando iba a hacerla me pidió que me esperara y nos giró hacia la luz porque se nos veía muy oscuros (*^*). Salimos preciosos. Mi hermana super proud diciéndoles a todos “you were great” y recibiendo unos “thank you!”s super amorosos.
Total, que salimos a fuera súper felices con nuestras fotos y firmas. Mi hermana flipada, declarándose fan de Mallory Knox y diciendo que tenían un acento perfecto.


En la calle hacía un frío bastante importante así que nos abrigamos, guardamos la bandera, sacamos el libro del CD y esperamos a ver qué pasaba. Decidimos sentarnos a un lado porque nos dolían las piernas y los pies horrores y, justo cuando los hacemos una foto en plan mendigas, se empiezan a oír gritos. Mi hermana "es Toru". Nos levantamos y sólo le vemos entrar al bus. Todo el mundo alterado porque nadie ha asimilado el momento. La segunda vez que sale así porque sí, cuando están todos los fans pululando por allí. No sé, podía haberse esperado a que la gente se fuera o algo, pero es que era como si le diera igual. Mi hermana no dejaba de decir "¿este muchacho no se da cuenta de que es famoso?", lo resume bien.
Como la gente se alteró por su aparición, la seguridad de la sala comenzó a echarnos del patio. Nos colocaron frente al bus con unas vallas para que nadie se interpusiera entre ellos y la entrada al autobús. Al poco se vio a un grupo salir y ya estaba todo el mundo gritando, eran Tomoya y Ryota. Eramos un grupo reducido de gente, pero no se pararon a firmar ni a hacerse fotos, aunque tampoco esperaba que lo hicieran.
video

Una de las chicas que estaba allí con nosotras empezó a preguntar a uno de los de seguridad que donde estaba Taka, porque en teoría era el único que quedaba por salir. El segurata no tenía ni idea, pero al poco se extendió el rumor de que había salido el primero sin que nadie se enterara.
Entre tantas preguntas y especulaciones, se vislumbró una cabeza en la ventana de arriba del bus. Todo el mundo empezó a gritar al poco que era Taka, pero sinceramente no se veía nada así que yo dije que lo dudaba. Se pegó al cristal a saludar un poco, pero seguía sin verse quién era. Ahí mirando y mirando se revolvió el pelo y yo ya dijo "ay, eso es muy Taka" y mi hermana se fijó en otra cosa "lleva mascarilla, ¿está malito?", a lo que respondí que Taka siempre lleva una.
Cuando se volvió a mover para acercarse a la ventana a saludar se le vio, la luz le iluminó de forma mágica—así es en mi cabeza—y se vio perfectamente que sí era Taka. Ahí yo ya... pues me eché a llorar, "ay, que sí que es Taka"—el que me conozca sabe lo que significa Taka para mi. Estuvo un rato saludando, haciendo corazoncitos y un poco el moñas hasta que decidió que estaba cansado—tenía una cara de agotamiento épica—y se retiró.
Al poco otra figura se acercó a la ventana, Ryota. Mi hermana, por supuesto con la bandera porque ya que éramos cuatro monos pos se enseña. Según ella estaba mirando sin saludar, haciendo el moñas, y justo cuando miró para nuestro lado y empezó a saludar con las dos manos, así que nos vinimos arriba. Si queréis creerlo o no, es vuestro problemas.
Saludó un rato y casi que al poco de sentarse se empezó a ver el humo de lo que sea que estaba fumando. Mientras mirábamos el humo y nos reíamos, un Tomoya salvaje apareció moviendo los brazos de lado a lado—muy típico suyo—para desaparecer tirándose al suelo. Estuvieron hasta que se fueron ahí metidos fumando sin parar.

video

Allí esperando hasta que se fuera el bus, que era la meta, vimos a un chaval que llevaba una baqueta muy usada en la mano. Mi hermana me avisó que era de Tomoya, pero a mi me pareció muy raro que la llevara tan suelta, yo me la guardaría en el sujetador o algo. Me daba palo acercarme a preguntar, pero quería saberlo así que mi hermana se adelantó "-excuse me, is it...? (perdona, ¿es...? +yes, it is Tomoya stick, it has his signature here (sí, es la baqueta de Tomoya, tiene su firma aquí)". Casi que a la vez, las dos dijimos "can my sister touch it? (¿puede mi hermana tocarla?)" "can I touch it? (¿puedo tocarla?) y el chaval súper majo me dejo tocarla con cara de retraso, que era la que tenía, y hacerle una foto. 
Desde ahí ya poco que contar, que pasamos un frío del carajo pero aguantamos hasta que el autobús se fue. Saludando como idiotas los cuatro monos que quedábamos aunque nadie nos veía despedirnos. Volvimos al hotel bastante rápido y cuando llegamos, en vez de acostarnos o ducharnos, estuvimos como una hora viendo vídeos, subiendo los snapchats, comentando el día y preparándonos la cena. 
El día acabó tal que así—me encontré el billete en el suelo y pos... pa mi:
Y eso es todo amigos, el día después y el camino de vuelta son otra historia y un gran cuadro. Sé que es una entrada larga, pero era necesario contarlo todo con detalles, ¡tenía que sacarlo! Espero que os haya gustado.
Las fotos con mensajes blancos son de Snapchat (irene_dancer), que era mi forma de comunicarme con el mundo.
No os olvidéis de comentar :)